La Evaluación Como Proceso
En este espacio me referiré a mi concepción de evaluación a partir de mis vivencias como estudiante y docente.
Cuando comencé a preguntarme por lo ¿que aprendía y como lo aprendía? encontré el sentido de lo que en la actualidad concibo como evaluación; Este interrogante comenzó a configurarse en mi experiencia como estudiante de pregrado, porque antes no me era significativo y siempre me acomodé al sistema que me imponían en la escuela, aquello que Acaso (2013) ha denominado pedagogía bulímica.- Tragar contenidos para vomitarlos en un examen- Gracias a la experiencia vivida con el hacer mi trabajo de grado, este interrogante comenzó a habitar en todos los espacios de mi vida académica y laboral.
Ahi comenzó mi inquietud por el concepto de metacognición que refiere al proceso de hacer conciencia de lo aprendido en palabras de Tulvin y Mandingan (1969) y Flavell (1971) citados por
Gonzalez (1996) denominan en inicio
el concepto como –metamemoria- Haciendo un estudio con niños que hicieran
el ejercicio de reconocer lo que recordaban. Posterior a ello se configuró el
término de Metacognición como –pensar en grande- a partir de reconocer la
Metacognición como el ejercicio de controlar la cognición. Todo ello exige
relacionar, inferir y transferir lo aprendido a situaciones de la vida
cotidiana. Es ahí donde la evaluación entra en su rol de reconocimiento y valoración del aprendizaje.
Pero en la realidad del aula en múltiples ocasiones me he enfrentado a situaciones donde la evaluación bulímica continúa en su emporio, desde experiencias en cursos presenciales, semipresenciales y virtuales que aún no hacen la diferencia pues continuan anclados en los métodos tradicionales configurados en el ejercicio de la educación bancaria según freire (1972). Esto trae al escenario la pregunta que comienza mi reflexión en este blog.
¿Cómo hacer que los conceptos atraviesen nuestras experiencias?
En el caso de mi labor docente me he encontrado estudiantes reticentes a otras formas de evaluación que los invite a reflexionar sobre lo aprendido, hacer ejercicio metacognitivo realmente cuesta en personas y escenarios que están configurados en la pedagogía de la respuesta. Uno de los ejercicios metacognitivos que realizo, consiste en configurar el asignar las notas (obligatorias en todo espacio de educación formal) al estudiante para que analice su desempeño y valore con notas parciales los momentos vividos. En mi espacio laboral debemos reportar notas en tres momentos del semestre, esto para constituirse en evaluación del proceso, debe configurarse en su totalidad al final del semestre por ello realizamos tres momentos de monitoreo de los aprendizajes adquiridos en los tres momentos que reclama la institución para que se publiquen notas; los dos primeros son parciales donde el estudiante se asigna la nota en el rango o porcentaje vivido, el último momento se configura la nota en el rango total es ahi donde se confirma la nota y no en los momentos anteriores.
El ejercicio metacognitivo para evaluarse consiste en hacer una reflexión de lo que considera ha aprendido al momento desde aciertos y desaciertos valorando que todo nos lleva a aprender, para que posterior a su reflexión se asigne una nota parcial del proceso, luego de hacerlo la comparte públicamente a sus compañeros de clase. Esto ha generado diferentes manifestaciones en los estudiantes de: agrado, desagrado, necesidad de validación y valoración de mi percepción docente, incongruencias con lo que conciben como aprendido o por el contrario trascienden sus reflexiones a sus espacios de práctica y laborales.
De ahí que esta concepción de evaluación en el ejercicio de la metacognición, me permite reconocer la evaluación en cada uno de mis espacios de formación como prioritaria en tanto hagan conciencia de lo que aprenden y en tanto yo también hago conciencia de lo que aprendo de esa experiencia vivida.
Referentes
Acaso, M (2013) Reduvolution. Hacer la revolución en la Educación. Espasa libros. Barcelona España. 222 págs.
Gonzalez, F (1996) A cerca de la metacognición. Revista Paradigma volumen del XIV al XVII, Universidad experimental Libertador. Venezuela 17 págs
Freire, P. (1972) Pedagogía del oprimido, Montevideo, Tierra Nueva, 1970 [Buenos Aires, Siglo XXI Argentina Editores. 175 págs.
Luz Marina, la evaluación siempre es un reto importante para uno como docente, pues es consecuente con los procesos de enseñanza y aprendizaje.Esta experiencia que refieres es importante porque permite reconocer cómo opera el aprendizaje.
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